La crisis económica actual ha forzado a los casino de Filadelfia a intentar ayudar a sus clientes a dejar de fumar. Cualquier casino de Estados Unidos lo ha tenido bien fácil durante mucho tiempo. No tenían mucho en qué pensar a la hora de montar el negocio. Buscar el lugar donde construir el casino y buscarse a unos clientes fijos que le aseguraran cierto nivel de ganancias y buscar a otros para aumentarlas. Ése era su lema. Tampoco se tenían que calentar mucho la cabeza ya que hace unos años la economía global experimentó una bonanza económica difícil de encontrar en otros periodos de la Historia. Pero como todo el mundo sabe ahora era una bonanza ficticia y con fecha de caducidad.
Ahora los propietarios de los casinos tienen que ser creativos en sus estrategias de marketing. La economía ha llegado a un punto en el que la gente se tiene que sentir atraída para ir a los lugares de juegos de azar. Ahora la gente no va a ir así porque así. El ocio se está poniendo muy caro y todos los empresarios saben que hay que animar a la clientela para que ésta cope sus negocios. El casino ruleta PhiladelphiaPark en Bensalem sabe que no ha hecho grandes esfuerzos en su campaña de marketing. Por eso, sus ingresos han caído en picado y corre grave riesgo de cerrar sus puertas. En un intento desesperado por reflotar la empresa ha hecho lo siguiente:
En un esfuerzo desesperado por añadir dólares de beneficios pasando por encima de la salud de sus trabajadores, el casino anunció que aumentarían los lugares para fumadores hasta casi llegar a la mitad física del casino. Esto es lo máximo que permite la Clean Indoor Air Act. Lo que pasa que esta ley sólo parece referirse a aire limpio cuando un buen puñado de dólares no está encima de la mesa. Los legisladores, temiendo que esta ley diera al traste con la economía de los estados, pusieron muchas escapatorias para que los empresarios de ruleta pudieran salirse con la suya, es decir, que se fumase en cualquier casino estadounidense
Las lagunas jurídicas comprenden proporciones de ingresos relativo al juego entre zonas de fumadores y no fumadores. Los establecimientos de ocio pueden incrementar sus zonas de fumadores hasta un 50% si no cuadran los beneficios entre la zona de fumadores y las de no fumadores. En los casinos en los que hay control total sobre los ingresos de ambas zonas, es muy fácil mostrar unas proporciones algo difusas, así que si ellos consideran que hay que ampliar las zonas de fumadores, mostrarán los beneficios de dichas salas a su conveniencia. El casino PhiladelphiaPark no dice eso, pero es muy probable que así sea.
“Estas leyes sobre fumadores en muchos estados son una broma pesada. Ajustan las leyes de modo que los casinos puedan continuar operando sin problemas de ningún tipo. Ellos ya se encargan de que las leyes antitabaco se cumplan en la menor medida posible”, admite Henry Shuman. Como se puede comprobar hay un gran vacío legal en este tipo de legislación que está perjudicando enormemente la salud y los intereses de los no fumadores. Muchas leyes están hechas para ser esquivadas y están repletas de vacíos legales que esconden todo tipo de rendijas. Ésta es una de ellas, y si la economía va mal, hay más motivo para que no sean respetadas.