El territorio chino de Macao ha decidido no expandir mucho más sus redes de casino debido principalmente a una orden proveniente del gobierno central de Pekín. Macao, como la mayoría de jugadores de juegos de azar saben, es uno de los centros mundiales de la industria y ha experimentado un crecimiento espectacular en estos últimos años debido a la entrada de capital extranjero. Wynn y Sands han pisado por primera vez territorio chino para construir auténticos edificios faraónicos y cambiar la fisonomía de esta región. Pero esta parece que se va a acabar, al menos momentáneamente.
Desde entonces en Macao existió una fiebre constructora que cristalizó con la aparición de inmensos casinos que parecía no tener fin. Ahora se ha decidido cerrar el grifo por diversos motivos: primero porque es una orden del gobierno central y la región de Macao no pretende contradecirla y segundo porque ya hay en Macao un exceso de negocio que ha creado malestar en ciertos sectores de la población china. Principalmente se debe a esto último por lo que no se adjudicarán más terrenos urbanizables para seguir con el desenfreno inmobiliario que azota a este antiguo territorio portugués.
Desde el aperturismo chino, Macao se convirtió en el auténtico epicentro de las apuestas y los juegos de casino. Desbancó en volumen de negocio al todopoderoso Las Vegas hace poco tiempo. Pero una serie de tensiones sociales derivadas de la construcción excesiva de edificios de juegos de azar ha hecho que el gobierno pequinés haya adoptado esta medida drástica. Ya se sabe que en materia de política Macao está sujeta a las restricciones, normas o edictos que Pekín imponga y más vale no llevarle la contraria. Edmund Ho, ha sido el responsable de tomar esta medida y sobre todo de apaciguar los ánimos entre los empresarios de casino ruleta.
Con esta decisión se abre un intenso debate en la capital china ya que Macao es una de las regiones más prósperas del continente asiático gracias a los juegos de azar y ruleta. ¿Frenar la expansión de este tipo de empresas es un buen negocio para Macao? Hasta el momento, esta región asiática sólo ha otorgado tres licencias y otras tres sub-licencias que hacen que puedan operar legalmente unos veintinueve casinos. Es una cifra bastante inferior a la concesión de licencias que se venían dando en estos últimos meses. El acatamiento de la orden del gobierno central ya está surtiendo efecto y no se sabe hasta cuándo se prorrogará.
Lo que queda claro es la postura política de atender a las demandas sociales por parte de la población que se siente molesta ante tal cantidad de apertura de centros de juegos de azar. No se quiere perder la tradición de un cantón que nunca ha estado familiarizado con este tipo de industria y que la ve ajena a sus costumbres. Por otra parte, está la vertiente económica ciertamente satisfactoria ya que el sector de juegos de azar y ruleta ha traído riquezas y generado puestos de trabajo entre los ciudadanos. Ahora está por ver qué parte de la cuerda estira más o menos. El caso es que los empresarios ya han puesto el grito en el cielo y se esperan protestas.