Yahoo, Google y Microsoft han visto como la causa que interpusieron ante los tribunales de California ha sido sobreseída. El año pasado Google, Yahoo y Microsoft fueron obligados a pagar más de treinta millones de dólares al Departamento de Justicia de los Estados Unidos por incluir en sus servidores anuncios relacionados con juegos de azar y casino. En este punto surge una enorme contradicción ya que pese a que los juegos de azar y casino ruleta no están oficialmente prohibidos en Estados Unidos, parece que para el Departamento de Justicia sí lo están. Algo incomprensible a los ojos de una persona en su sano juicio.
La apertura de la causa judicial también es rocambolesca: dos individuos denunciaron a Google por haber perdido más de cien mil dólares en una casino online. Pero resulta que accedieron a esos negocios en línea gracias a unos anuncios que aparecían en el buscador Google. Y resulta que para estos dos individuos, Google es el culpable de que estos dos sujetos que no tuvieron ningún autocontrol con sus gastos hayan perdido cien millones de dólares. Ver para creer. Pero así es, el Alto Tribunal de Justicia tuvo que lidiar con esta causa tan de locos. Y estas cosas precisamente no son del todo infrecuentes, y más en Estados Unidos donde todo es posible.
Los dos denunciantes objetaban que los juegos de casino y ruleta eran ilegales en el Estado de California, pero el juez dictaminó que una página web online no podía hacerse responsable de un contenido agregado por una tercera parte. También sobreseyó la causa porque Google y Yahoo habían aceptado dejar de incluir anuncios de casas de apuestas y negocios de juegos de azar por internet hace más de un año. Realmente inaceptable la denuncia de estos dos sujetos que pusieron contra las cuerdas a los gigantes de Yahoo y Google con una causa realmente que no podía siquiera sostenerse con pinzas y cuyos argumentos se caían por su propio peso.
El juez Richard Kramer de la Corte Superior de California citó la Communications Decency Act en su resolución, ley que protege a los sitios web de responsabilidades subsidiarias de terceras partes que simplemente se anuncian y nada tienen que ver con la política de empresa del anunciante. Fundamentalmente fue esta ley la que salvo a Google, Microsoft y Yahoo de tener que pagar la indemnización sonrojante que pedían los ofendidos. Aun así, los abogados de estas grandes marcas sabían que en última instancia podrían acogerse al Communications Decency Act. No hizo falta, el juez Richard Kramer puso algo de sentido común en todo este asunto.
Mientras siguen pasando las semanas y la llegada de Obama a la Casa Blanca está cada vez más cerca (fechada el 20 de enero de 2009), nuevas causas judiciales salen a la palestra. Parece que última la industria de los juegos de azar y ruleta están ganando el pulso a los denunciantes. Con Obama esto parece que va a continuar por la misma senda ya que prometió en su programa electoral transparencia y legalidad para la mayoría de operadores del sector. El próxima caso será en Kentucky donde el gobernador Steve Beshear intentará defender su postura frente a IMEGA, la empresa del sector implicada en este turbulento asunto.