Desde La Rioja a Panamá... La oferta en salones de juego es inmensa a lo largo y ancho de todo el mundo, y eso sin contar las webs de juego online existentes que rompen cualquier tipo de frontera o barrera por distancia.
Lo cierto es que no es necesario irse muy lejos si lo que se quiere es disfrutar de un salón de juego en vivo. Hace pocos días se ha inaugurado una nueva sala en el Gran Casino Electra Rioja, bautizada como SUM, y que viene a engrosar la ya de por sí completa oferta de casino y máquinas tragamonedas.
Es una muestra más de cómo determinados salones tradicionales sí se han sabido adaptar y competir con la poderosa industria del juego online, a base de ofrecer algo distinto y un ambiente que difícilmente pueden reproducir los portales de juego, ambiente que se puede completar con bebida, buena compañía, música y otras alternativas de ocio.
Al acto de inauguración asistieron diferentes personalidades, sobre todo de la ciudad, incluso políticos, que pudieron disfrutar del restaurante del Electra Rioja, un restaurante que por cierto tiene capacidad para setenta personas. Con la ampliación, ahora podría celebrarse incluso un banquete o una boda para casi trescientas personas. Se configura este lugar, por tanto, como uno de los máximos referentes del juego de apuestas de La Rioja.
Algo más lejos, ideal para turistas españoles que deseen pasar unas vacaciones o realizar alguna escapada puntual, Panamá ofrece también salones de juego muy atractivos en donde la ruleta y otros clásicos de los casinos se unen a otros juegos menos conocidos y muy estimulantes.
Este país de Centroamérica en el que se puede disfrutar de sus canales que unen el océano Atlántico y el océano Pacífico dispone de catorce casinos y veinticinco salones con máquinas de lo más variado. Como ha ocurrido con muchos países, el Gobierno local ve con muy buenos ojos el juego y posee una legislación acorde con la posibilidad de desarrollo económico que brindan este tipo de locales.
Pero la cosa no se queda ahí, ya que se está estudiando seriamente incrementar el número de locales dedicados al juego legal. De momento, la administración panameña cuenta con seis solicitudes para levantar otros seis casinos, aunque tendrían que satisfacer determinadas condiciones, como que estos salones estuviesen ubicados en hoteles con un número mínimo de habitaciones fijado en trescientas, y que además pagasen una buena suma a la Administración, un millón de dólares concretamente.
Las administraciones muchas veces suponen un escollo para los salones de juego por los impuestos que se deben pagar. En el caso de Panamá, el Gobierno ha subido los porcentajes de pago en casinos y salas de máquinas, pero aun así las relaciones entre los representantes de la industria y los políticos no son malas.